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Si volar no es tu pasión, entonces este post no es para ti. Si eres de los que las turbulencias a 3.000 metros de altura te parecen una divertida montaña rusa, entonces sigue leyendo. Es cierto que Internet está plagado de listas top 10 de sitios raros a los que vuelan avionetas y jumbos y aeropuertos que ya no existen, como el clausurado Kai Tak de Hong Kong, bautizado por los pasajeros como el “aeropuerto ataque al corazón”. Hay aeronaves incluso que despegan desde un trozo de tierra perdido en la selva venezolana, previamente aplanado con un buldócer.

Pero seamos sinceros, una cosa es que esto suceda hoy y otra muy diferente es que cualquiera de nosotros, viajeros, pasemos por allí este verano. Más fácil es recalar en el de Gibraltar –foto de portada–, cuya pista de aterrizaje se cruza con una carretera al mismo nivel. Ahí queda eso. Así que con la ayuda de un amigo piloto hemos elaborado esta lista de aeropuertos extremos a los que es muy probable que vueles en tus vacaciones.

Aeropuerto Amerigo Vespucci, Florencia (Italia)

Aeropuerto_Florencia

Foto Google Maps.

Amantes de la Toscana, sabed que esta ciudad tiene una minúscula pista de aterrizaje en la que muchas compañías europeas operan diariamente con unos aviones pequeñitos más o menos preparados para ello. Pero si viaja desde España, lo más probable es que vaya en un Airbus 319, un triciclo de 60 toneladas de peso y 34 metros de ancho que debe pasar de 240 km/h a cero en una pista de solo…1.400 metros de largo por 30 de ancho, cuando lo normal son al menos 45. Podría decirse que el espacio es algo justo. Pensad que los grandes aviones, como el Boeing 747 o el Airbus 340, requieren de pistas de al menos 2,5 km para despegar y para aterrizar de forma segura

El terreno tampoco acompaña, solo se puede entrar desde una dirección, y al haber un monte enfrente, en condiciones de viento o lluvia el aterrizaje se complica más.

Riesgos: terminar en Pisa en lugar de Florencia y tener que llegar a su destino en autobús.

Si llegas a destino: subir al mirador de la famosa cúpula de Brunelleschi en el Duomo, degustar un stracotto y con un buen chianti y dejarse caer por una alguna buchette, unos pequeños locales en la planta baja de los palacios aristocráticos que se usaban para la venta de vino.


Aeropuerto Internacional de Madeira, Funchal (Madeira)

Aeropuerto-Madeira

Sin duda, hablamos de una isla preciosa de exuberante vegetación, pero pequeña al fin y al cabo. Y aquí, alguien decidió hacer un aeropuerto, y como era muy pequeño se amplió sobre el mar: casi 1 km de pista sobre 180 pilares de hormigón. Para poder volar allí hay que recibir un entrenamiento especial y su principal riesgo reside en la turbulencia y en los fuertes vientos que podemos encontrar mientras hacemos el viraje final justo antes del aterrizaje. No apto gente que se marea con facilidad.

Riesgos: se les olvidó cortar un trocito de monte y hay que aproximarse haciendo una curva. Una maniobra delicada dados los fuertes vientos locales.

Si llegas a destino: el hotel Belmond Reid`s Palace, simplemente maravilloso, perderse por el Jardín Botánico, hacer senderismo y comer pez espada o caldeirada.

Aeropuerto Internacional Toncontín, Tegucigalpa (Honduras)       

Aeropuerto_Tocontin_Honduras

Cruzamos el charco, para aterrizar, nunca mejor dicho, en Honduras. El aeropuerto de Tegucigalpa es un clásico en las listas de los más extremos del mundo para aterrizar. Al sur de la ciudad, dentro de un barrio residencial, encerrado por una cadena de montañas está una pista de 2.000 metros. Es una pista muy hostil que hace que la aproximación a tierra no sea muy… normal.

Riesgos: rodeado de montañas, obliga a los pilotos a utilizar toda su pericia para afrontar el aterrizaje en su corta pista de 1.863 metros. Pasa ‘rozando’ las viviendas aledañas.

Si llegas a destino: la baleada, unas fajitas que hacen allí (las de gallina vieja no son aptas para todos los paladares) y acercarse al parque Nacional de Picacho.

Aeropuerto Internacional Princess Juliana, St. Maarten (Países Bajos)

Aeropuerto_Princess_Juliana_St_Maartin

En pleno Caribe, en medios de las cristalinas aguas del Atlántico y a la derecha de Puerto Rico hay un conjunto de islas, territorio repartido todavía entre franceses y holandeses. Y allí, en las llamadas Antillas Holandesas, está Sint Maarteen. No es que sea un aeropuerto muy complejo, pero en esto de la aviación las cosas se complican por muchos factores. En este caso, hicieron una pista desde la playa hasta donde pudieron, pensando en acoger solo aviones pequeños. Pero la industria manda, así que si hay pista, se apura y cabe hasta un avión de 400 pasajeros.

Ya que la pista de aterrizaje y despegue no cuenta con pista de rodaje, ésta tiene dos salidas para que los aviones hagan el giro de 180 grados. La mayoría de las veces, un avión como el Boeing 747 o el Airbus A340, que son los más grandes que llegan a este aeropuerto, tiene que utilizar el total de la pista para su recorrido de frenado y de despegue.

Riesgos: grande aviones sobrevuelan la playa a escasos 25 metros de altura. Toda una atracción fotográfica, dicho sea de paso, no exenta de peligro por el riesgo de succión de las turbinas.

Si llegas a destino: hacer un poco de turismo cultural viendo los restos de los Arawak y de los naufragios y dedicarse a la dolce farniente de lujo.

Aeropuerto Juancho E. Yrausquin (Isla de Saba)

Aeropuerto_isla_saba

Vecina de la anterior, este aeródromo presume de tener la pista comercial más corta del mundo: solo 400 metros de longitud. Está cerrado al tráfico de jets –aviones de turbina– porque no son los más eficientes para despegar en pistas muy cortas y solo hay dos aerolíneas que operan en ella –Windward Islands Airways conecta diariamente este aeropuerto con St. Maarten y la otra es una compañía privada de chárter–.

Riesgos: su ubicación. Por un lado, está rodeado de altos cerros, y en ambos extremos hay acantilados que dan al mar.

Si llegas a destino: la pesca submarina, ¡sin dudarlo!

Aeropuerto Internacional de Paro (Bután)

Aeropuerto_Paro_bhutan

Rodeados de torres montañosas de 5.500 metros, en pleno Himalaya, encontramos esta joyita a la que solo pueden ir una docena escasa de pilotos. Cuenta el diario británico Daily Mail que hasta julio de 2011 solo una aerolínea, Druk Air –la aerolínea nacional del Reino de Bután–, tenía permiso para utilizar este aeródromo. A más de dos mil metros sobre el nivel del mar es como una versión extrema de Toncontin. Solo se puede operar allí si las condiciones meteorológicas son propicias y de día. Salir, esto es, despegar, también es una odisea.

Riesgos: los mismísimos picos del Himalaya.

Si llegas a destino: acercarse al monasterio budista de Tiger´s Nes, ubicado en un acantilado a 3.120 metros de altura y probar tsampa, un plato típicos de la gastronomía loca, hecho a base de harina de cebada cocinada con sal y mantequilla… ¡de yak!

Aeropuerto de Courchevel (Alpes franceses)

Aeropuerto_Courchevel_Alpes

Digamos que es una estación con aeropuerto, conocido como “la montaña rusa de la aviación”, porque su pista principal es ondulada, con subidas y bajadas que hacen del aterrizaje y el despegue toda una maniobra para especialistas. Tampoco tiene pista de rodaje.

Riesgos: una pista de aterrizaje muy corta (525 metros). Es un aeropuerto con una aproximación muy difícil ya que no tiene ILS, un sistema de radio-ayuda situado en pista para guiar con precisión a los aviones hacia la pista con independencia de las condiciones meteorológicas y de visibilidad.

Si llegas a destino: además de disfrutar de unas vistas espectaculares mientras esquías, podrás comer en alguno de los 7 restaurantes con estrella Michelin.

 

Y como bonus track, este vídeo: ¡feliz vuelo!

Foto de apertura de Michael F. Mehnert (Own work), via Wikimedia Commons.

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Acerca del autor

No tengo alas pero me ecantaría. Contadora de historias, me gusta viajar no solo con la maleta sino con las palabras. Hago lo posible para tener los pies en el suelo y la mirada en el cielo. Soñar es gratis, divertido y gratificante.

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